|
![]()
|
Ceremonias de Vela del Santo Sepulcro e Investidura de los días 18 y 19 de Mayo de 2007.
Cronista: Fco. Javier García Castellano Vela del Sepulcro de San Juan de Dios En la noche del 18 de Mayo, todos los postulantes que iban a ser investidos, ataviados con sus capas, congregados en la sacristía de la Basílica de San Juan de Dios de Granada, fueron testigos de cómo los nuevos Caballeros y Dama hicieron promesa de cumplir fielmente los estatutos de la asociación y guardar silencio en todo aquello que demande el Gran Maestre. De esta forma comenzó la Solemne Vela del Santo Sepulcro de San Juan de Dios. Esta ceremonia es de carácter más íntimo que la investidura puesto que privada, esto es, no pudieron asistir invitados ni familiares; sólo acudieron los postulantes de los distintos grados de la orden y aquellos miembros ya investidos que así lo desearon. Se inició la entrada en la basílica precedida por la bandera de la Orden y la espada del Gran Maestre, seguida del resto de espadas, cruz, ciriales y Evangelios. Las armas eran portadas por los decuriones de la orden, como símbolo de protección del Sepulcro de San Juan de Dios. Situados cada uno en su sitio en la basílica comenzó los ritos iniciáticos de la Vela, seguidos de la lectura de la Palabra de Dios y una homilía que el Gran Maestre y también Rector de la Basílica de San Juan de Dios, dirigió a los allí presentes. El Gran Maestre hizo una llamada a velar por los valores de la educación, del arte, la música, en una sociedad donde todo vale lo igual que su contrario y los valores se pierden. Salvaguardando la basílica además se guardan valores espirituales como la caridad representada en la figura de San Juan de Dios. Pero además, prosiguió, la Basílica es un joyero legado por la historia, que guarda la mejor joya de Granada: El cuerpo de San Juan de Dios. También hizo un llamamiento a los Caballeros y Damas presentes para que la Orden tuviera éxito, y la única forma de lograr dicho éxito es atraer nuevos miembros, recordando que los nuevos Caballeros y Damas deberían ser capaces de mantener a la basílica sin la ayuda de la Orden Hospitalaria, que siempre estará ahí apoyándonos pero que debería destinar sus esfuerzos en los enfermos, pobres y necesitados. Una vez terminada la homilía, comenzó la procesión al camarín donde Escuderos, Decuriones, Caballeros y Damas cubiertos iban precedidos por Cruz, ciriales y espadas. Ya en el camarín el Gran Maestre procedió a la lectura de un fragmento de una carta de San Juan de Dios y comenzó el rito secreto de la Vela e iniciación de los Dama, Caballeros, Decuriones y Escuderos. Un buen rato después, comenzó la bajada del Camarín de igual modo a como se había producido su subida y una vez en la basílica, se celebró una Exposición del Santísimo, seguida de oración silenciosa y privada ante Jesús Sacramentado. Después llego la bendición a los allí presentes y terminó la ceremonia de Vela del Sepulcro de San Juan de Dios. Investidura de Dama, Caballeros, Decuriones y Escuderos
Al día siguiente, el sábado día 19 de Mayo y también en la Basílica de San Juan de Dios tuvo lugar el acto de investidura Caballeros y Dama de la Orden del Santo Sepulcro y Basílica de San Juan de Dios y la tercera investidura de miembros de grado menor de la orden, esto es, los Decuriones y Caballeros.
Se inició la procesión de entrada, precedida por la cruz, los ciriales, la espada a usar en la investidura y el Caballero Centurión con la bandera de la Orden. En la procesión de entrada todos los caballeros y decuriones, por llevar éstos y aquellos capucha, iban cubiertos. En esta solemne procesión cuando el cortejo apareció por la puerta principal de la Basílica, comenzó a sonar el himno de la orden "Deus Charitas Est", llegados la espada y la cruz al altar cada uno ocupó su sitio. Los miembros de la Orden ya investidos se colocaron en los primeros bancos de la iglesia, y en el trozo de la basílica que separa bancos y altar se situaron todos los postulantes: Dama, Caballeros, Decuriones y Escuderos. El Ilmo. Sr. Don Jesús García Muñoz, Arcarius de la orden, ejerció de Magíster Ceremoniarum, comenzando el acto con la presentación del Gran Maestre, el Excmo. Sr. Fray Juan José Hernández Torres. Presentación realizada por el Vicecanciller de la asociación, el Ilmo. Sr. Don José Maldonado Martínez. Tras lo cual el Gran Maestre hizo una breve exposición de la Orden, donde explicó que es una Orden nacida en el siglo XXI y como tal, los ideales que la motivan son valores que no se pueden perder en la sociedad actual como la cultura y, más cercanos a San Juan de Dios, la misericordia y la caridad. Que es una Orden que en esta sociedad actual nos dice que se puede vivir desde los valores, Orden que salvaguarda la basílica defendiendo así valores artísticos e históricos. Expuso que es continuar con el trabajo que hizo la iglesia en el medievo donde salvaguardó la cultura en Europa. La basílica, continuó, debe perdurar para que las futuras generaciones admiren esta joya del barroco y aunque no sean creyentes podrán admirar esta obra de arte. Finalizó haciendo alusión a la importancia de educar a las nuevas y venideras generaciones en el arte y la cultura. Acto seguido a la exposición del Gran Maestre se presentaron a los Caballeros fundadores y a los miembros de la junta directiva de la asociación. Primero comenzó el acto de investidura de de los Escuderos, donde el Caballero Centurión, el Ilmo. Sr. D. Fco. Javier García Castellano interpeló a los escuderos si estaban dispuestos a ser Escuderos, profesar obediencia y a aceptar el modo de vida de la Orden. Seguidamente fueron llamados cada uno de los Escuderos junto a su padrino para el ritual del pescozón; el Caballero Centurión, ya en el altar, fue el segundo padrino de todos. En el pescozón el Gran Maestre le da al postulante una bofetada a la derecha, otra a la izquierda y con la palma de la mano en la frente. La lista de Escuderos investidos junto con su primer padrino es la siguiente:
Inmediatamente después tocó el turno de la investidura de los Decuriones, donde también el Caballeros Centurión los interpeló para que aceptasen su ingreso en la Orden. El Decurión, Luis Javier Hernández Hinchado leyó la profesión de fe en nombre de todos con la mano puesta sobre el Evangelio. Finalizada la profesión de fe, todos los decuriones se postraron ante el altar y los escuderos de rodillas en la primera escalera que lleva al altar. Después una pequeña oración, los escuderos ocuparon su lugar y comenzó la investidura de los Decuriones mediante el rito del espaldarazo, donde se utiliza una espada que toca primero en el hombro derecho del Decurión arrodillado, luego en el hombro izquierdo y finalmente en la cabeza. La lista de Decuriones investidos junto con su primer padrino es la siguiente:
En el momento de la investidura cada Caballero y Dama estuvo acompañado por dos padrinos. La lista de Caballeros y Dama investidos, junto con sus padrinos es la siguiente:
Una vez terminada la investidura se inició la procesión al camarín donde descansan los restos de San Juan de Dios mientras era cantado el Veni Creator Espiritus. Llegados al camarín y con las puertas del mismo abiertas, todos los Caballeros y Dama, situadas alrededor de la urna con los restos del Santo, hicieron juramento ante las reliquias de San Juan de Dios. Iniciaron la procesión de vuelta mientras se cantaba el Te Deum y todos los recién investidos volvieron a la Iglesia, recibiendo el saludo litúrgico de los Caballeros y Dama que los habían apadrinado. Los Decuriones y Escuderos recibieron el título de tales y el Gran Maestre, con una bendición, concluyó la ceremonia. Finalmente después de la ceremonia de investidura se ofreció una copa en el hospital de San Rafael, en el patio que hay adyacente a la basílica de San Juan de Dios.
|
|
(VOLVER) |